La mejor manera de disfrutar del incomparable aroma y sabor de la trufa Tuber Melanosporum es su consumo en fresco.

Se recomienda utilizarlas, desde su fecha de recolección para su consumo en fresco durante un periodo de un máximo de diez días conservadas en el frigorífico.

La mejor forma de mantener las trufas frescas con todo su aroma natural es, una vez en vuestra casa, introducirlas en un recipiente en el frigorífico para que mantengan la temperatura entre 2 y 5º C, tomando la precaución de que el recipiente no sea hermético y de esta manera permita que las trufas respiren. En la base del recipiente podemos colocar papel de cocina para que absorba la humedad.


Share This