Ideas para usar tu mermelada

¿Sabías que puedes aprovechar la mermelada más allá de las tostadas? Por eso hoy os vamos a enseñar ideas para usar tu mermelada en todo todo tipo de recetas.

Aperitivos

Para montar un buen picoteo improvisado o para empezar un menú de cinco estrellas, no hace falta más que tener una buena tabla de quesos, como son los quesos artesanos de oveja Praizal, pan de calidad y algún producto dulce para contrastar. Quizás no sea una combinación muy novedosa pero funciona siempre. Unos aperitivos montados con queso y mermelada pueden ser el mejor manjar. Prueba un canapé de tosta crujiente, queso de oveja y mermelada Bubub “mermelada de los amantes” en la que encontrarás mora,manzana, agua de rosas y cava, que tienes disponible en nuestra tienda física.

Otra posibilidad sería por ejemplo con mermelada de garnacha Cucumi, que encontraréis en la tienda física, y que os aseguramos enganchará el resultado. Acompaña bien con los patés y foies.

Otra de nuestras favoritas es la tosta de queso fresco ecológico Torreconde, que al ser de vaca se ve potenciado en su sabor si lo acompañáis de mermelada de cebolla de Fuentes “Lasca Negra”.

Ideas saladas

Otra de nuestras formas favoritas de usar mermelada en el plato principal es también de las más simples: usarlas como si fueran salsas de acompañamiento. Obviamente no funciona con todas las recetas; las mejores son las carnes asadas, especialmente el pollo.

La de albaricoque es fantástica para añadir a salsas, marinados y aliños, tanto para carnes como pescados, ensaladas o proteínas vegetales como el tofu. Pensad también en la típica vinagreta de miel, y cambiad el ingrediente dulce por una mermelada al gusto; el resultado será más aromático y menos empalagoso.

Las de tomate, pimiento, cebolla o calabaza son estupendas para mezclar con salsas, aderezar cremas y sopas o glasear carnes y verduras.

Postres con rellenos

El uso de las mermeladas en el recetario dulce es algo muy tradicional, que además tiene muchas ventajas. Nos permite vestir y dar un toque diferente a nuestros postres de siempre, o improvisar algo llamativo en pocos minutos y con unos ingredientes más.

Por ejemplo, con una base de masa brisa o quebrada ya tenemos una tarta deliciosa, al estilo de la crostata italiana. También puede ser el relleno de tartaletas individuales, más fácil todavía si usamos hojaldre comprado.

Otra opción es rellenar masas de magdalenas, bizcochos y panecillos, galletas y pastas o postres de cuchara en vasitos.

Bizcochos, tartas y pasteles

La mermelada también se puede aprovechar enriqueciendo masas de bizcocho, tartas y todo tipo de pasteles. Es de sobra conocida la capa de mermelada de fresa o frutos del bosque coronando tartas de queso, pero también puedes usarla para dar brillo a la tarta de manzana.

Otra buena idea es incorporar la mermelada a una masa, como si fuera yogur o mantequilla. No se trata de rellenar un bizcocho como tal, la idea es que se funda con el resto de ingredientes, quedando oculta en la miga una vez horneado. Una buena técnica para aprovechar sobras de tarros a medio gastar, o cuando la despensa de ingredientes anda algo coja. Los dulces quedan jugosos y muy aromáticos, y dependiendo de la fruta también añade color.

Está claro que no hace falta complicarse mucho para sacar partido de la mermelada en la cocina. Las tostadas están bien, pero es hora de variar los desayunos y aprovechar nuestras mermeladas, ya sean dulces o saladas. 😉

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